Migrantes y Manifestantes. Por: Edgar Yamil Yitani Ortega.
Que no se aprovechen de los migrantes los oportunistas.
Puebla, Puebla, México. (PRWEB / PRWEB) May 9, 2006 -- La mayor parte de los hispanos que se encuentran en Los Estados Unidos, carecen de una gran preparación educativa.
Muchos de ellos son campesinos y artesanos, que se fueron para tratar de tener un mejor pago y dar a sí a su familia un mejor modo de vida; solo que se fueron en su mayoría sin papeles, lo que unido a su poca preparación los coloca en una gran desventaja.
Esta desventaja y de la cual se aprovechan no solo los americanos, sino también los propios latinos que allá radican y tienen sus negocios, ya que les paga menos y aun así los dueños obtienen mayor trabajo de cada uno de ellos.
Sin papeles, los latinos no pueden andar en la calle, así que se limitan a irse a trabajar temprano y regresar a dormir ya tarde, con la finalidad de exponerse menos y no correr mayores riesgos de ser descubiertos.
Para un mexicano radicado en la Unión Americana, al igual que para un americano, el contratar a un mexicano o latino, les representa pagar menos y obtener más.
Pagar menos y exigir más horas de trabajo.
Pagar menos y exigir mayores resultados; es lo que les significa a los ciudadanos americanos nuestra contratación.
Pagar menos impuestos y ganar mucho más dinero, con menor inversión y mayores ganancias.
Si ellos contratarán aun ciudadano americano, deben de darles horarios exactos, cargas de trabajo adecuadas, un trato mas humano, brindarles sus derechos y garantías laborales y respetarles sus días y horas de descanso.
Por todo ello, muchos ciudadanos que ocuparon durante años a los latinos, no quieren ahora saber nada de ellos; ya que al regularizar su estadía en la unión americana, y ser por ello interrogados para comprobar su antigüedad, los patrones quedan al descubierto y con ello deben de cubrir los impuestos que evadieron, ya que el fisco americano seguramente les hará una visita a raíz de esta información.
Hay un a gran diferencia entre ser un migrante buscando que se le concedan derechos al cumplimiento de sus obligaciones y el de ser un manifestante que quiere ser tratado como migrante, sin cumplir con sus compromisos y obligaciones.
Aquí es en donde los propios migrantes deben de tener mucho cuidado; ya que el delgado hilo de la gran diferencia, puede romperse y provocar confusión.
Así vemos que los manifestantes al ser reprimidos por la autoridad en los recientes acontecimientos del Estado de México; resulta atacada por los que dicen son abusos en contra de mujeres y hombres; muchos de los cuales no se ha probado que son ciertos y que en suma solo vienen a enrarecer el clima en México, entre los manifestantes y el gobierno.
Si los migrantes mexicanos, que ahora luchan por sus derechos y en apoyo para los conacionales y latinos que requieren de una mayor oportunidad en el país de las oportunidades; no tienen el debido orden y cuidado, todo se puede confundir.
Las cosas se pueden salir de orden, se les puede confundir en sus metas a conseguir y lejos de obtener la anhela oportunidad, solo se conseguirá mayor rigidez y fuerza en la aplicación de las leyes existentes.
Nunca faltan las personas que sin ninguna meta o ideal virtuoso, tratan de crear problemas y de debilitar las causas nobles; aprovechándose de la buena voluntad de los más desprotegidos.
No permitamos que esta buena voluntad se convierta en una campaña de miedo y ataques, que ello no sea el camino para que otros logren sus fines y destruyan la finalidad noble de la lucha por los derechos a favor de los migrantes.
Los mismos grupos que se oponen a que los migrantes obtengan beneficios que les ayuden a quedarse en la Unión Americana.
También pueden incrustar latinos que se metan en la causa y que provoquen a la autoridad o que violen los principios de manifestación en paz y con cordura.
Los americanos, no son enemigos de los latinos; de ninguna manera, es mas, quien así lo vea no sabe lo que dice.
Son ellos los que les dan la oportunidad de trabajar en su tierra, quizá por conveniencia o porque ello les ahorra trabajo y dinero; pero ello no significa que sean enemigos de ningún país o de alguna persona en especial.
Siempre se han dado estos grandes cambios a lo largo y ancho de la historia americana y siempre se han resuelto todas ellas a favor de las causadas nobles; luego entonces, ello nos indica que se debe de continuar en una lucha por alcanzar los beneficios que se requieren, pero hay que hacerlo en una forma civilizada, unida y que a la vez no permita los destrozos ni el daño físico, moral o patrimonial.
Porque de hacerlo estaríamos demostrando que no estamos listos para vivir en una sociedad; en la que queremos que se nos abran las puertas y que se nos de la bienvenida.
Nuestro consejo, es el de continuar la lucha, pero hay que saber escoger a nuestros representantes; no todos los lideres de las comunidades latinas son honestos y confiables.
Muchos están ahí, no por meritos propios, sino por recomendaciones de amigos y gobernantes y otros por conveniencia propia y de sus negocios.
Seguramente que los migrantes van a lograr su cometido y se les dará la oportunidad de quedarse a trabajar en el país de las oportunidades, pero no por ello, hay que sostener a los que se auto nombran lideres y representantes y que muchas de las veces no son mas que unos pillos disfrazados de damas de la caridad.
Quienes aun no logran ningún beneficio y ya quieren ser diputados, senadores, alcaldes y representantes comunitarios reconocidos por ambos gobiernos.
Con calma y nos amanecemos, que lo mejor es tomarse un tiempo, pedir informes a sus respectivos países y averiguar que clase de personas son. Si tienen deudas en su país de origen; si no son buscados por las autoridades y si sus antecedentes penales no ensombrecerían la labor que pretender llevar a cabo.
Les recuerdo que los representantes son personas que deberán de dar servicio incondicional a la comunidad y no servirse solamente de ella para alcanzar sus fines personales.
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